Querida hormiga obrera: te felicito por tu ansiado aprobado. Estás a un paso de entrar en la comunidad de licenciados mileuristas hipotecados.

summer_comes___by_kyena.jpgMe alegra saber que mientras yo el futuro lo veo negro como una cucaracha, tu optimismo refleje una luz al final del tunel.

Amiga, este calor no puede acabar con nosotras. Ni las medusas, ni las preguntas de trivial!

Un besuki y una canción de regalo.

08.00-09.00h. Se llega entre diez y quince minutos más tarde. O aunque se llegue antes, el ordenador no cumple su función de herramienta de trabajo hasta bastaaante ratito después. Llamadas personales, consulta del horoscopo, paseo por la planta para saludar a los compañeros.

09.00-10.00h. Se comparten impresiones sobre el trabajo que hay que realizar entre compañeros a un tono de voz suficientemente alto para que el resto de mesas nos enteremos de que los funcionarios trabajan ehhh. Y claro que nos enteramos. Del correo que hay que enviar, el informe que no llega, los acuerdos y desacuerdos. Un poquito antes de las 10.00 ya hay que ir a desayunar.

10.00-11.00h. La jungla se convierte en desierto hasta bien pasadas las y media. Vuelta del desayuno, nuevas llamadas telefónicas para consultar distintas recetas de comida y por fin saber qué comer ese día. Entrada y salida de personal que necesita consultar algo.

11.00-12.00h. Turnos para ir al servicio. Ahora tú, ahora yo, ahora esto, ahora lo otro. dalgo más de media hora de trabajo.

12.00-13.00h. Hora del cacareo, el paseo y el compadreo.

13.00-14.00h. Horario de visitas. Cuando no son unos son otros. Se trabaja algo así como una hora. 

14.00-15.00h. Momento de distensión. La hora de cierre se acerca y hay que empezar a mentalizarse. A las 14.50 luces apagadas, mesas vacías.

La fama de funcionario que no da palo al agua se la ganan a pulso. Por suerte o desgracia están también los que no dan a basto y cumplen como el que más. Y es que claro, lo que no hacen unos tendrán que hacerlo otros.

Que vida más injusta.

     Destaquemos esta figura universal, tan nuestra y tan común. Este especímen es como las medusas: prolifera cuando hace calor… o será que con el frío como no hay tanto que mirar se quedan alertagados, sin su dosis de escote o cacho de carne cualquiera al descubierto. Cualquier zona vale para alterar su sistema nervioso, adrenalina por las nubes, ojos desorbitados, vuelta par acá, vuelta para allá, pequeño babeo, cruce de piernas Real, otro paseo, comentario insulso, otra miradita y gran babeo final. Todo esto aderezado con su ABC bajo el ala y sus cientos de fotocopias. Tan señorial.

   Este ejemplar está desubicado, nadie sabe muy bien si este es su nido o si es un ave de paso. Se le puede encontrar en cualquier sitio donde moleste. Suele tener problemas para encontrar hembra debido a su olor corporal, tendiendo a la homosexualidad ante la pasividad del otro sexo.

     Sirva esto como preámbulo a una futura tesina sobre tan singular animal. En la jungla todo tiene su sitio.

Hoy amiga mía. La oficina se convierte en un locutorio público en el que unos y otros asaltan los diferentes teléfonos fijos para tramitar ese asunto de última hora que como cada día se les olvidó arreglar.

¿Qué se comera hoy?

¿Qué estará haciendo el familiar de turno?

¿A qué hora era la peluquería?

¿Quién recogerá a los niños?

¿Cómo estará el sobrino que vive en Madrid?

y un sin fin de cuestiones de vital importancia e inmediata respuesta entre las que de vez en cuando se intercalan comentarios a las espaldas de unos y otros. Y da lo mismo quien se entere. Es más, mejor que todo el mundo se entere de que fulanito no tiene título y encima se hace llamar técnico.

Que cosas amiga.

En el mejor de los casos alguien decide bajar el tono. Pero lo más habitual es mantener el gorgorito. Ese que se impone en esta fauna en busca del protagonismo.

Mientras tanto el resto, no ponemos tapones, subimos al máximo el mp3 y nos quedamos sin línea para comunicarnos.

Así. Cualquiera se llama currante.

Je.

Y a las doce y media… primera edición de corazón del verano en la jungla!

La parrilla ofrecerá para todos nosotros…

el último parte ginecológico del ave transitoria!

la galería fotográfica del sarao en homenaje a disney celebrado el pasado viernes donde se podrán descubrir diferentes especies rapaces en peligro de extinción o en peligro de extensión!

las mejores poses del macho ibérico del verano! maduro y con ese aire de inocencia que vuelve loca a las leonas. Grrrauuurr!

Y el secreto del estímulo. “Tienes que estar abierta” …. La frase que nunca olvidaremos.

No podemos perdernos el pase!

Es asombroso el poder y el significado que adquieren algunas palabras solo por ser usadas en un momento determinado, o formar parte de un lema o incluso de un anuncio. Quizás esto debería llamarse el poder de la televisión o de los medios, que son los que se encargan de repetir hasta la saciedad esa expresión que en breve pasa a formar parte del día a día. Pero en esencia siguen siendo palabras, a veces tan fáciles de manipular…

Es tal la importancia de las palabras que a mí(creo que me hago mayor a pasos agigantados) me molesta especialmente eso de hablar por hablar. Siempre hay personas que no saben permanecer en silencio, que se dedican a llenar cualquier momento con peroratas interminables que no interesan a nadie… tú también lo habrás sufrido.

Aquí en la jungla los pájaros no callan nunca… necesito un poco de silencio para encontrarme… compañera: apaga la luz.

¡Malditas aves estridentes! Voy a traerme una colcha para tapar sus jaulas. Hoy se me olvidaron las pipas.

Queda inaugurada esta bitácora que nace con el fin de servir de paño de lágrimas en algunos momentos, recreo y programa rosa en otras. Trabajar en verano es duro, pero hacerlo entre fauna lo es más aún. Por eso, antes que resignarnos y sufrir, mejor sacarle partido a la situación y tomarlo con humor.

Querida compañera de viaje, espero compartir contigo las desdichas, indiginades, capítulos de national geografic y demás parrilla televisiva que nos espera. Y ante todo no sucumbir a la adversidad!

Bienvenidos a todos.